The Neil Cowley Trio

 

                The Neil Cowley Trio, 2012. Aquí más fotos.

Neil Cowley (piano)

Richard Sadler (2006-2011) / Rex Horan (2011-…) (bajo)

Evan Jenkins (batería)

Ahh.. el Neil Cowley Trio ! me acuerdo cuando me crucé con ellos, ese día había descubierto un foro donde había posts interesantes y encontré The Face of Mount Molehill, su último disco -a principios de este 2012, o sea que es merca fresca fresca-. Noté que el Chelo y los MQC aún no habían posteado nada de ellos (extraño, pensé, mientras le mandaba el alerta-la-oreja-atenta). Me pareció un excelente disco (de hecho creo que es el mejor de los cuatro, aunque no lo calificaría un disco de trío, tiene muchos invitados como veremos). Vamos para atrás en el tiempo, pensé.  Y acá están, te los trae el presoventanilla.

 

Según la Wiki, Cowley (nacido en 1972) es un niño prodigio que empezó en el clásico y a los 10 años tocó un concierto de Shostakovich en el Queen Elizabeth Hall… Durante los 90’s estuvo tocando trip-hop y acid jazz-funk con los Brand New Heavies y los Zero 7 entre otros. Formó un dúo con un perodista (Ben Mynott) llamado Fragile State con el que hizo un par de discos medio electrónicos downtempo/chill out y en el 2006 sacó un disco solista llamado Pretz, también medio en esas tónicas (en Iutub hay algunos temas colgados si quieren escuchar acá y acá). Aparentemente, además ha grabado el piano en los discos 19 y 21 de Adele.

 

Como líder del  NCT sacó los cuatro que trae el post hoy:

 

Displaced – 2006

1. Little Secrets

2.  How Do We Catch Up

3.  Displaced

4.  Pair of Teeth

5.  She Eats Flies

6. Degree in Intuition

7.  That’s My Space

8. Clown Town

9. Pinball Number Count

10. Kenny Two Steps

11. Mourn

12.  Pillar to Post

13. Taller Than Me.

 

 

Alta Energía en el debut del NCT. Los números up-tempo suenan musculosos, y con un swing alteradito, nervioso. Lo primero que sale a la vista es que Cowley es realmente un pianista distinto, no sólo rítmicamente sino también por los acordes y las líneas , y definitivamente por la polenta con la que le da a las teclas. Muy personal, es verdad que a veces se lo ha denominado “el Esbjorn Svensson británico”, pero el NCT es a mi entender mucho más vivaz y movedizo que el e.s.t. (incluso más ruidoso podría decirse), que para mí volaba más en las baladas (aunque las del NCT no están nada mal, salta más su individualidad en los temas más uptempo) y se los ha comparado también con los Bad Plus por esa cosa rara como cortada que tienen en las rítmicas. Pero el NCT es más punk/indie en su actitud y eso se ve mucho en los primeros discos del NCT.

Little Secrets abre adecuadamente el disco con su riff medio deforme, que Cowley a veces acompaña con la izquierda, Cowley alterna bien entre líneas y bloques. Acompañan de modo brillante los dementes de Sadler y Jenkins. En How do We Catchup se eleva la apuesta al ritmo por momentos frenético y se le cuela un poco de electrónica sobre otro riff medio trabadito (en el tubo hay un video en el programa de Joos Holland). Dos muy buenos termas para empezar y entonces refresca un tanto el ambiente con Displaced, una balada muy tranquila, que a mí personalmente no me mata, aunque es linda. She Eates Flies (“Ella Come Moscas”), con ese nombre imagínense. Es raro pero no llega a ser tan áspero como a veces los Bad Plus que a veces por momentos se me hace cuesta arriba (aunque me encantó lo que hicieron con Stravinsky, ojalá saliera un disco con eso). Estos están más a medio camino, son un poco más (no mucho mas) fluidos,  simples.

El trance de “Degree in Intuition” muy lindo, con la estructura de tema sobre un mantra medio gamelanoso que va subiendo lleva a un clímax y lo vuelve a poner bien bajito para meterle otros mantras y va escalando de nuevo en intensidad, buen tema (este video del tema es más nuevo, casi de la época del segundo disco). Las baladas están puestas en el disco cuando ya se empieza a poner complicado escucharlo a Cowley dandole duro con esos ritmos muchas veces tan raros.  Mourn es linda y hermosamente breve. Pillar to Post es lo más parecido al jazz “convencional” que tiene el disco, onda whiskería oscura. Dos baladas seguidas, casi una curiosidad (pensaba yo, a medida que me acercaba al final del disco) para cerrar con Taller Than Me, donde de nuevo el trío va por la veta más personal, un tema que empieza con casi nada más que la bata para ir mutando hacia una especie de himno extraño, hipnótico y épico al mismo y casi diría incómodo, tiempo.

Editado por su propio sello (Hide Inside Records) Displaced fue elegido en 2007 “BBC Jazz Album of the Year” por la encuesta realizada por la emisora británica.

 

(También podes leer la crítica de AllAboutJazz, pero en inglés)

 

Loud… Louder… Stop! (2008)

1. His Nibs

2. Dinosaur Die

3. Scaredy Cat

4. Ginger Sheep

5. Clumsy Couple

6. Captain Backfire

7. Well

8. We are here to make Plastic

9.  Synaesthesia Traffic

10. Streets Paved with Half Baguettes PT2.

 

 

 

En línea con la tradición rockera de salir con un tema fuerte, His Nibs nos mete de lleno en la energía del formato power trío del NCT, incluso más lírico y más fluidito que Displaced, y con un final demoledor. La nota de AllAboutJazz compara la música del NCT como casi una fanfarria para un rey loco, metáfora que me pareció bastante acertada. Dinosaur Die hasta los dos minutos es casi un susurro “radioheadeano” con un suave efecto en los platos, paneados muy abiertos. Pero ahí empieza a cambiar y lentamente subir. Lindo tema, de los que me gustan mucho de este grupo. Dos temas dos gemas, buen comienzo del segundo disco… Clumsy Couple hace honor al nombre del disco, las partes suaves acariciadas por el arco del bajo mientras las fuertes te machacan, otro de los temas lindos del disco. A pesar de engañarnos durante 50 segundosi con un susurro casi bossanoviano, Captain Backfire tiene el tempo de una persecución mientras los muchachos del trío juegan con la dinámica, al palo, más bajito (a veces parece que vuelven al clima del comienzo), subiendo, casi como volando, o por momentos planeando y por momentos en barrena, pero a un ritmo rápido y parejo. En We Are Here To Make Plastic, coordinan muy bien los muchachos todas las paradas y arrancadas, bien parejito y dentro de lo cortado con gran swing. Cada tanto te dan un respiro, pero en general es sólo antes de que vuelva el machaque.

“Calles Pavimentadas con Medias Baguettes, Parte 2” (Streets Paved With Half Baguettes Pt 2 -¿él le pone los nombres a los temas?-) nos devuelve un NCT más cercano al downtempo de los discos del pianista, en su formato trio-jazz (bah, si es que esto se puede llegar a llamar jazz más allá de la formación y los instrumentos típicos).

Loud Louder Stop es en verdad un disco de transición, casi una continuación de Displaced (conserva muchos rasgos del primero) y fue grabado casi sin solución de continuidad entre Displaced y la gira que lo siguió. Es lógico, por otra parte, que se mantenga un estilo que había despertado admiración por el eficiente crossover y por las reacciones que había suscitado el nacimiento del NCT.

 

Damas y caballeros angloparlantes que deseen más info, por aquí.

 

 

Radio Silence (2010)

1. Monoface

2. Radio Silence

3. Vice Skating

4. A French Lesson

5. Gerald

6. Desert to Rabat

7. Stereoface

8. Hug The Greyhound

9. Portal

(Bonus Track un Radio Silence (reprise))

 

 

Monoface es la clásica apertura épica de los NCT, en los tres discos salió con un, digamos “hit”. El tema que da nombre al disco es una balada con peso, lenta, que se vuelve más etérea o más pesada según lo vayan craneando los quías. Jenkins divide los tempos en los compases, porque Cowley le repiquetea y eso le da un movimiento especial al tema, de marchita, que hace que no sea muy lento onda bodrio. A la Pixies, y como en muchos temas de ellos, la dinámica es fuerte-bajito-fuerte, con distintas clases de ensamble entre parte y parte. Al grupo se lo ve un poco más evolucionado en los detalles, es como un poco más prolijo, producto de un acople y entendimiento entre los tres músicos que por momento es impresionante para mí. Como dice la Jazzman, la importancia de Jenkins y Sadler en el sonido del NCT no debe ser subestimada. Los tipos se la recontra bancan y además tienen un musculo importante y sutil y un gusto original para tocar. Vice Skating continúa un poco la tónica de la balada anterior, aunque aires algo españoles ya  empiezan a gestarse como una transición que abruptamente se detiene en la intro de percusión de A French Lesson (una zapada firmada por los tres -caso único en el NCT hasta el momento- muy ambient en su concepción minimalista). Bien el trío en Gerald, que pone un poco de pilas con sus animados arpegios, combinados con compases de cortes  casi de pizzicato hasta que vuelca en un final a tempo más lento, tipo power ballad.

Hug the Greyhound  es una especie de maravilloso rag bizarro, que empieza entre burlesque y cabaretero, donde la verdad es que los tres alcanzan altos picos sónicos elevados, meten por momentos un barullo interesante para ser considerados jazz (ahí son más parecidos a un Keane afiebrado). Y después cierran con la obra que se roba las menciones en las críticas on-line, Portal, un poema lírico de más de 7minutos que empiezan con un par de minutos bucólicos, bien suavecitos y se va armando un climita, que por supuesto va a ir tomando vuelo. Radio Silence es un buen logro del NCT, muy parejo de nivel, donde ya se nota que el estilo está resuelto y que es hora de hacer otras cosas, un pico en la producción de su estilo. Portal es casi una mini obra cumbre en ese sentido. Después de los 7 minutos y pico de Portal, el trío se sumerge en el silencio, pero unos dos minutos más tarde  aparece un bonus track, un tema que Cowley llama Box Lily en una entrevista para AllAboutJazz, con el que cierra el disco y que muere con un sonido de estática desafiante y extraño (este es un video sin editar del tema, una belleza).

 

acá, la entrevista en All-AboutJazz, parece de la época en que salió Radio Silence (en inglés, as usual). Y un video que se ve bastante bien, acá.

 

The Face of Mount Molehill (2012)

 

 

 

Lo primero que uno nota en este disco, si bien se mantiene el estilo percusivo en general que caracteriza al pianista, es que hay varios cambios. En este disco, el NCT cambia en su integración: deja la banda el bajista Richard Sadler y se suma el australiano Rex Horan, un acierto de NC dado que sin cambiar el espíritu del trio, le agrega una dosis más de propulsión (y porqué no, de imagen). Horan calza a la perfección con el estilo del grupo y, además, se incorpora con pinceladas aquí y allá en el disco el guitarrista Leo Abrahams, un ex-discípulo de Brian Eno que trae al NCT una amplia paleta de efectos producidos con guitarras (no tanto de ejecución de guitarra, sino del uso del instrumento como una mera fuente de sonido a procesar). Y como si esto fuera poco, en varios temas del disco encontramos una sección de cuerdas cuyos arreglos el mismo NC se encarga de escribir. Además, por primera vez, el disco no empieza a toda velocidad, sino que la pieza de apertura, Lament, es una suave plegaria que va creciendo y desarrollándose (muy al estilo de muchos de los temas del NCT que han sido calificados como “cinemáticos”). O sea que ya se ve que este disco rompe un poco con la línea que tenían los otros tres discos anteriores. En efecto, en comparación con sus predecesores tiene muchos temas más lentos, si bien hay temas rápidos (en los que las cuerdas generan un contrapunto muy estimulante  contra el piano de NC) y tiene una impronta más pop que pseudo punk, más minimalista y simple que agresiva. Este es también el álbum donde el NCT alcanza el pico de popularidad, si se quiere, probablemente porque al momento de su lanzamiento ya NC es más conocido y coincide con su segundo trabajo como pianista de Adele (recordemos que la simpática británica arrasó con los Grammys en su última edición).

Rooster Was A Witness retoma la línea up-tempo del NCT, las cuerdas haciendo su entrada en el disco a puro pizzicato en contrapunto con el piano y la base Jenkins-Horan. Lindo el video que hicieron del tema, tocando en la cevecería Nelson Brewery en Chatham. Fable, otro de los “temas de difusión” está más cerca de las producciones anteriores del NCT: ritmo rápido, alterado, con un tema original tocado por la derecha de NC mientras la izquierda apoya el empuje del bajo en la rítmica. También tiene su video.  A esta altura del partido se nota que en general los temas son más cortos (Fable tiene menos de tres minutos), salvo alguna excepción como Hope Machine, andan todos entre tres minutos y medio y cuatro y medio para totalizar un disco de 45 minutos bien aprovechados.  En esto también se nota la influencia del pop y el rock en la música de este disco, en la brevedad y la inmediatez de los temas, que no se andan con muchas vueltas al momento de mostrar sus motivos, sus cambios y sus vueltas, al contrario de lo que pasa en algunos discos de jazz más tradicional, donde los temas tardan como más en “avanzar” hacia una resolución.

Meyer nos baja un poquito a tierra, sólo para ir elevándonos lentamente. Ahora las cuerdas nos traen un colchón lujoso sobre el que va circulando el motivo del tema.

Minnie Haha larga con un loop medio siniestro de un bebe riendo (onda ToyStory en un mal trip). Pero apenas pasado algo así como la mitad del tema, ingresamos en una zapada etérea que da pie para un solo de Horan, que se desliza suavemente hasta desembocar en Slims, otro de los temas que más me gusta del disco con “Lament” y “Rooster”, aunque podría llegar a parecer medio new age incluso, en el contexto del NCT, dado su sencillez y aparente simpleza. Quizás ese sea el riesgo más grande que corre el NCT en este disco, está al límite de ser un poco cafón y kitsch (con las cuerdas ese peligro siempre está latente), pero lo salva la enorme musicalidad de NC y la polenta de la base cuando la composición de turno los deja aparecer. Distance By Clockwork va muy en la misma línea meditativa de Slims, en un clima similar, también haciéndose notar las cuerdas y por momentos también los efectos de Abrahams. Los que también abren el energético tema que da nombre al disco, otro de los puntos altos del LP, a mi gusto (aunque suene un poco a figurita repetida de los números rápidos de este y otros discos, me gustan el empuje y la alegría del tema).

En La Porte se destaca el comienzo con ese casi diálogo entre las cuerdas que afirman tajantes y el piano que medio vagabundea, para después de tornarse a un breve pasaje bucólico meterse en otra especie de zapada donde los acentos y redobles de Jenkins se tornan preponderantes; y cuando parece que el tema va a ir a otra cosa, vuelve el clima bucólico para cerrar este lindo. El disco concluye con el íntimo Sirens Last Look Back, un suave clima de piano sobre el que se desliza un susurro de cuerdas para terminar el disco tan tranquilo como había empezado.

Un último detalle: partes del disco están grabadas y mezcladas en Real World, donde además trabajaron parte de Displaced, LoudLouderStop y Radio Silence. NC no quería viajar hasta el centro de Londres y prefirió aprovechar el ambiente hogareño y relajado de Real World, aún cuando desliza alguna queja sobre el estado del piano del estudio (vieron como son los pianistas de críticos con los instrumentos…).

 

En fin, si buscan al NCT en YouTube, salen todos estos, incluyendo un muy interesante “como se hizo” de “The Face of MM”.

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